Repregunta
Cuando le faltan datos para decidir, los pide. No completa el hueco con una recomendación genérica.
Rooter by Blueprint
Cada dato, hasta su origen.
Anotás lo que se hizo y queda registrado quién, qué y cuándo. Lo que cargás sin señal se guarda en el teléfono y sube solo cuando vuelve. Eso último está en beta.
Un despacho, y de dónde salió cada cosa. Las flechas van para atrás: del resultado al hecho que lo produjo.
Ejemplo de rastreo: rooter@campo:~$ trazar despacho DSP-0042 ← lote L-17 · Sede Norte ← cosecha 12/08 · 7,4 kg ← 23 anotaciones de bitácora ← riego 09/08 · Melina · sin señal, subió 11:40 listo · 4 saltos · 0 huecos
Almácigo, lote, bitácora, cosecha, almacén y despacho son la misma cadena. Desde cualquier punto se vuelve para atrás hasta el hecho que lo produjo. El almacén es por lote cosechado: no hay posiciones de depósito.
Almácigo
Lote
Bitácora
Cosecha
Almacén
Despacho
Dirigí proyectos en un club, y la pregunta que me hacía siempre era la misma: ¿esto cuánto escala?
Lo que frenaba no era saber cultivar. Era que el seguimiento vivía en la cabeza de cada uno: cuánto tardó, qué tamaño alcanzó, cuánto se sacó al final. Se cultiva primero y se anota después, y lo que se anota después ya perdió el detalle que importaba, porque el dato hay que tomarlo en caliente.
Y la información que hay alrededor es general: no está orientada a lo que necesita tu cultivo, no te deja seguirlo fácil y no te devuelve un resultado que puedas comparar con el ciclo anterior. Lo que se consume tampoco se mide: se estima.
Rooter es esa lista, escrita como app.
Seis pasos, en el orden en que pasan. Cada uno es una pantalla que ya está.
La cuenta, el espacio de trabajo y sus domicilios se crean en el mismo paso. Club o persona que cultiva: el perfil lo elegís vos.
Cada tarea tiene quién la hace y para cuándo. Y el calendario de riego del día se convierte en tareas con un botón, calculado con lo que ya está cargado.
Riego, insumo aplicado, observación, cambio de fase, traspaso de lugar. Cada anotación queda con quién la hizo y de qué día es. Dar de baja un lote no se lleva su bitácora: la baja la aprueba un Senior y las anotaciones quedan archivadas. Y se ve así en el historial.
El lote cosechado entra al almacén y sale por despacho. El almacén es por lote cosechado: no hay posiciones de depósito.
Insumos, dosis y lo que falta para el riego del día. Se anota el movimiento, no el saldo, así dos personas que cargaron sin verse no se pisan.
Tres cosas se cargan sin conexión: la bitácora, el estado de una tarea y un ajuste de stock. Suben solas cuando vuelve la señal. Está en beta.
Es el canal donde preguntás lo que no sabés y proponés lo que querés mejorar. Si la consulta es sobre un lote tuyo, nombralo con su código y cruza lo que ya tenés cargado: no hace falta que lo escribas de nuevo.
Cuando le faltan datos para decidir, los pide. No completa el hueco con una recomendación genérica.
Hay consultas que no contesta, y lo dice. Un asesor que contesta todo no es un asesor.
Una respuesta que no cumple la forma del catálogo no se publica: vuelve a redactarse o no sale.
Cada respuesta lleva escrito de dónde salió el texto. Eso dice el origen, nunca que la respuesta sea correcta.
La app se prepara sola: te dice si está lista para el galpón antes de que salgas.
El identificador lo genera el dispositivo y la base lo rechaza repetido. El movimiento de stock se anota y se aplica en la misma transacción.
Una operación que estuvo tres horas en la cola no borra lo que el equipo hizo mientras tanto: viaja con el estado que esperaba encontrar.
Se guardan diferencias, no fotos. Dos personas que trabajaron sin verse no se borran entre sí.
La cola nunca tira nada: sólo lo hace el usuario, a mano y con confirmación escrita. Y si algo se rechaza, hay trece motivos escritos en castellano, cada uno con al menos una salida. Otros cuatro los resuelve la app sola.
Cuatro roles y todas las tablas con el control activo, ninguna afuera. Una opción que no se ve tampoco se alcanza con un pedido armado a mano.
En informática, root es el origen: el punto del que cuelga todo lo demás. Un rooter es el que va hasta ahí. Porque cuando algo sale mal, la pregunta nunca es cómo está hoy: es qué se hizo, quién lo hizo y cuándo. Eso es lo que Rooter guarda.
Rooter, con dos O.
Cada sede muestra el clima de su dirección, con la hora de la observación al lado. Sin clave de API y sin proveedor pago: los datos son de Open-Meteo.
Sin señal queda el último dato que trajo, y la hora al lado es la que avisa que es viejo.
En el dashboard, cada sede muestra el clima de su domicilio. Acá podés verlo funcionando con el de tu zona.
Tus coordenadas van redondeadas del navegador a Open-Meteo y vuelven. No pasan por nuestros servidores y no se guardan en ningún lado.
Si el tuyo entra ahora, entrás con soporte directo del equipo que la construye.